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    El liderazgo es más importante que nunca en la era de la IA

    Jonas Lundin, de Securitas, explica cómo un liderazgo eficaz puede ayudar a las empresas a afrontar los retos y oportunidades que genera la IA.

    La inteligencia artificial (IA) esta cambiando rápidamente la forma en que las empresas operan, compiten y toman decisiones. Pero Jonas Lundin dice que las empresas que subestiman el ritmo del cambio corren el riesgo de quedarse atrás.

    Actualmente, Jonas es vicepresidente de control de negocio y planificación estratégica en Securitas. El 1 de septiembre de 2026, asumirá un nuevo cargo como SVP de estrategia y transformación.

    En su entrevista con Dagens Industri, Jonas explicó que, aunque el potencial completo de la IA sigue siendo incierto, las empresas no pueden permitirse esperar a que todas las respuestas estén disponibles antes de actuar.

    “En el peor de los casos, será un cisne negro – no lo ves venir hasta que es demasiado tarde”, dice.

    La brecha generacional de la IA

    Jonas destaca una fuente creciente de tensión en torno a la inteligencia artificial: la brecha de habilidades entre generaciones. Para muchos de los colaboradores más jóvenes, esta tecnología se está integrando con rapidez en su forma de aprender, trabajar y resolver problemas complejos; otros, en cambio, han tenido mucho menos contacto con ella.

    Jonas considera que esta división podría provocar disrupciones importantes.

    “La brecha entre los hábitos de uso de IA de las distintas generaciones puede hacer que empresas pequeñas y ágiles alcancen y superen a compañías ya consolidadas.” Explica.

    “Para los jóvenes, la IA es una lengua materna; para muchos de mayor edad, es un idioma extranjero. Esto significa que decisiones empresariales clave -como qué sistemas adquirir o qué inversiones y compras estratégicas realizar- se están tomando en un vacío de conocimiento.

    Tercerizar no es la solución

    El rápido crecimiento de la IA ha saturado el mercado de proveedores externos que prometen resolver los retos de las organizaciones por su cuenta. Jonas advierte sobre el error de ver la IA como algo que simplemente se le puede delegar a un tercero para que “lo eche a andar”. 

    El apoyo de expertos externos suma, pero no reemplaza el entendimiento propio que una empresa tiene de sus clientes, su operación y su equipo de trabajo. Sin esa base, las organizaciones corren el riesgo de gastar tiempo y dinero considerablemente sin resolver las preguntas verdaderamente importantes.

    “Suele ser una pérdida tanto de tiempo como de dinero”, señala Jonas.

    El rol crucial del liderazgo

    Frente a estos retos, Jonas subraya que un liderazgo efectivo es más indispensable que nunca. Los líderes no necesitan ser expertos en IA, pero sí requieren el criterio suficiente para formular las preguntas correctas, fijar prioridades claras y tomar decisiones fundamentadas.

    A partir de su experiencia en siete industrias distintas, Jonas señala la redención de cuentas, la claridad y la disposición para abordar conflictos como cualidades clave de un buen líder.

    “La redención de cuentas es la base”, afirma.

    Asimismo, aconseja a los líderes definir prioridades claras y enfocar sus esfuerzos en cumplirlas, en lugar de intentar abarcar todo al mismo tiempo.