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    Cómo evoluciona la seguridad a través de las 5 fases de un proyecto de construcción

    A medida que los proyectos de construcción avanzan desde la excavación inicial hasta la ocupación, los riesgos cambian, la actividad de los contratistas se transforma y los materiales y herramientas de construcción se vuelven más vulnerables al robo. Entender cómo debe evolucionar la seguridad a lo largo de una obra puede ayudar a proteger a las personas, los materiales y los plazos de entrega en cada fase.

    ¿Cuánto grafiti aparece en las paredes de los baños de tu obra?

    Entre la gran cantidad de órdenes de trabajo y las necesidades cotidianas del lugar, la seguridad de los baños puede parecer un detalle menor. Sin embargo, mantener las instalaciones limpias y seguras mientras decenas de contratistas trabajan en el sitio representa un verdadero problema de seguridad.

    Prevenir el vandalismo en los baños es solo una de las formas en que la seguridad evoluciona a medida que se desarrollan las obras. Proteger a las personas y a la propiedad en el lugar de trabajo implica cambios en el número de guardias de seguridad, sus ubicaciones y sus áreas de enfoque. Aunque cada sitio tiene sus propios riesgos y requisitos únicos, la seguridad en la construcción típicamente consta de cinco fases.

    Fase de apertura del sitio: Controlar el acceso

    Después de la excavación inicial, la seguridad comienza con el control de accesos. En este punto, muchos trabajadores de diferentes subcontratistas pueden ingresar al sitio. Los gerentes de proyecto necesitan saber quién debe estar en la obra y a dónde pueden ir, además de tener la certeza de que el lugar está protegido contra accesos no autorizados.

    Los guardias en las casetas cubren los puntos de entrada, que a menudo incluyen el acceso de la construcción para equipo pesado y un acceso independiente para vehículos comerciales. Estos guardias controlan el acceso al sitio, verifican credenciales y ayudan a gestionar el flujo del tráfico.

    Los sitios también reciben visitantes como trabajadores temporales, proveedores de materiales y otro personal. Los guardias manejan un proceso de gestión de visitantes independiente en el remolque de la construcción. Emiten gafetes de acceso, registran y supervisan a los visitantes de forma separada de la plantilla regular para ayudar a mantenerlos seguros y garantizar que los contratistas generales cumplan con las normativas.

    Fase de almacenamiento de materiales: Reducir el riesgo de robo

    Cuando los materiales empiezan a llegar, los riesgos de robo aumentan y los gerentes de proyecto necesitan asegurar el perímetro de su sitio. Ante el incremento en los costos de los materiales, las zonas de almacenamiento de materiales y herramientas se convierten en objetivos extremadamente lucrativos para los ladrones, lo que hace que estas áreas de la obra sean particularmente vulnerables.

    Por ejemplo, las construcciones de alta tecnología, como los centros de datos, a menudo cuentan con componentes de cobre dentro de los equipos electrónicos y de HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado) que alimentan y enfrían os racks de servidores. Las bandas de robo organizado que se enfocan en estos materiales de alto valor pueden costar a las obras miles o incluso millones de dólares de pérdidas. 

    La seguridad ayuda a mitigar esta creciente amenaza con la combinación adecuada de guardias en sitio, vigilancia remota y tecnologia de seguridad. 

    Guardias de construcción capacitados patrullan los patios de almacenamiento para proteger los materiales y equipos de gran valor, mientras que la vigilancia remota (un potente complemento para los guardias en el sitio) extiende la cobertura a lo largo de extensos perímetros, incluso mucho tiempo despúes de que el último contratista se haya retirado por el día. 

    Fase activa de construcción (exterior e interior): Supervisar cada metro cuadrado

    El número de guardias normalmente se incrementa a medida que se intensifica la actividad en la construcción. Los guardias de seguridad continúan protegiendo los perímetros y gestionando el control de accesos, pero el esquema cambia cuando comienzan las obras exteriores e interiores. 

    Los contratistas generales pueden esperar que el número de guardias aumente proporcionalmente al valor y la complejidad de los activos en el sitio. Por ejemplo, por lo general se incorporan más guardias a las obras de centros de datos a medida que se termina cada rack de servidores y sus costosos componentes. 

    Los sitios con mayor actividad también aumentan los riesgos para las personas y la propiedad. Los gerentes de proyecto pueden verse abrumados al monitorear las violaciones a las normas de seguridad y salud laboral (como las de OSHA) y los riesgos de seguridad, especialmente si los plazos se acortan y los diferentes oficios se enciman en las mismas áreas. Las fallas en el cumplimiento pueden provocar incumplimientos de contrato, multas y paros de obra. Una supervisión sólida de la seguridad ayuda a proteger al personal de la obra y a mantener los plazos de entrega en orden.

     Esto también aplica para los guardias de seguridad. Los guardias deben llegar a las obras con su EPP (equipo de protección personal), como cascos, lentes de seguridad, chalecos y botas. De este modo, pueden monitorear el sitio en busca de posibles infracciones y ayudar a los contratistas a trabajar de forma segura. Muchos de ellos también completan capacitaciones especializadas y conocen a la perfección las especificaciones requeridas por el cliente, lo que les permite reconocer y abordar los riesgos y desafíos de seguridad únicos de cada sitio.  

    Fase activa de construcción (exterior terminado): Proteger el acondicionamiento interior

    Una vez terminado el exterior de la construcción, la gestión del acceso vehicular deja de ser una prioridad de seguridad tan alta. La presencia de guardias en los accesos y remolques suele reducirse, y las patrullas itinerantes intensifican el monitoreo del perímetro día y noche para disuadir a los ladrones que merodean la zona.

    La construcción interior continúa mientras especialista en electricidad, plomería, tablaroca y otras áreas trabajan codo a codo. Con muchos contratistas completando diversas órdenes, los gerentes de proyecto necesitan limitar los riesgos y proteger la seguridad de las instalaciones y de la vida humana. Los guardias de seguridad patrullan las áreas asignadas, incrementando el personal para proteger las zonas de trabajo activas y ayudar a reducir los riesgos de daños.

    Fase de finalización y entrega: Transición hacia las operaciones

    Cuando la obra concluye, el tráfico de la construcción disminuye, al igual que la seguridad del sitio. Los guardias restantes se encargan del control de acceso final para ayudar a garantizar que los contratistas terminen sus labores de forma segura.

    Los socios de seguridad también pueden proporcionar resúmenes y observaciones de las experiencias de campo de sus guardias a los propietarios de las instalaciones, ya que el socio de seguridad de la obra puede no ser el mismo que utilice el ocupante final. Es importante señalar que sin una entrega estructurada, la continuidad del conocimiento, el personal y la confianza puede ser difícil de replicar con un socio de seguridad diferente.

    Sabiendo esto, los contratistas generales podrían considerar la elección de un socio de seguridad que pueda realizar una transición sin contratiempos de la seguridad de la construcción a la seguridad de operaciones especializadas, como la que se necesita en centros de datos, salas de emergencias, centros de distribución y otras instalaciones críticas. Estas transiciones fluidas ayudan a mantener a todos protegidos y también pueden fortalecer la credibilidad y la ventaja competitiva del contratista general.

    Desde los baños hasta las obras terminadas, la seguridad evoluciona junto con la construcción

    La seguridad en el lugar de trabajo escala rápido. Tu socio de seguridad también debería hacerlo.

    Los contratistas generales deben buscar socios que puedan flexibilizar el número de guardias sin interrupciones en el servicio, problemas administrativos o renegociaciones constantes. Los socios sólidos anticipan cada fase del sitio, guían proactivamente las decisiones de cobertura y brindan apoyo con recursos humanos y tecnológicos. Socios como Securitas también pueden ayudar a realizar la transición de los sitios desde la seguridad de la construcción hasta la seguridad operativa gracias a su amplio equipo de especialistas.

    La seguridad en la construcción sigue ciertos patrones, pero cada sitio evoluciona de manera única a lo largo de su desarrollo. Ya sea que estés lidiando con grafitis en los baños o resguardando materiales de alto valor, tu socio de seguridad debe evolucionar junto con tus necesidades y permitirte concentrarte en terminar el trabajo.