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    Continuidad de la seguridad en la construcción: Desde la excavación inicial hasta la apertura de las instalaciones

    La entrega de la construcción a la fase de ocupación es donde pueden formarse vacíos de seguridad, y donde una elección estratégica de seguridad rinde frutos. Descubre por qué la continuidad de la seguridad comienza al mismo tiempo que la obra.

    La seguridad en la construcción y la seguridad operativa a menudo se consideran aspectos independientes; sin embargo, tratarlos por separado introduce un riesgo inesperado.

    Cuando el equipo de seguridad que resguardó la obra se retira, la continuidad de las operaciones de seguridad se va con él. Las instalaciones abren sus puertas, pero sin el conocimiento del sitio y la experiencia previa, es posible que el equipo de seguridad operativa pase por alto esa puerta lateral que se traba por las noches o el punto débil en la cerca perimetral. Esto deja a las instalaciones —y a sus propietarios y constructores— expuestos desde el primer día.

    Entre los múltiples desafíos que presenta la construcción, la continuidad de la seguridad raras veces se prioriza. Sin embargo, para proteger verdaderamente una instalación y a los contratistas que la edifican, la seguridad en la construcción debe ayudar a resguardar todo el proceso: desde que las palas inician la excavación hasta que las puertas se abren al público.

    Cómo protege la seguridad en la construcción a cada proyecto

    Una vez que los equipos de construcción inician la excavación, la seguridad del sitio suele evolucionar en cinco fases distintas:

    1. Los guardias de seguridad en la construcción gestionan el control de accesos y el registro de visitantes para ayudar a proteger el sitio y guiar el tráfico peatonal y vehicular.
    2. Los guardias (tanto remotos como en el sitio) ayudan a monitorear y disuadir el robo de herramientas y materiales de construcción de alto valor en los patios de almacenamiento.
    3. Conforme inician las obras exteriores e interiores, los guardias de seguridad ajustan su enfoque, aumentando su presencia a la par del avance del proyecto.
    4. La seguridad en zonas de trabajo activas y los patrullajes itinerantes en el perímetro ayudan a proteger a las personas, la propiedad y los plazos de entrega a medida que las obras se acercan a su conclusión.
    5. Los guardias reducen de forma gradual la cobertura del sitio mientras los contratistas concluyen sus labores, dejando la instalación lista para su ocupación.

    Estas fases también lucen similares durante las ampliaciones de instalaciones, como al añadir un área de urgencias médicas o incrementar el espacio de un almacén. Sin embargo, la entrega de la etapa de construcción a la de ocupación y operaciones es justo el momento donde pueden formarse vacíos de seguridad, y donde una decisión estratégica de seguridad marca la diferencia.

    ¿Qué se pierde en la transición?

    Los contratistas buscan cumplir con los plazos y hacer valer sus contratos. Los propietarios de las instalaciones desean garantizar que el nuevo espacio sea seguro para su personal y sus activos.

    Ambos buscan un entorno operativo seguro. El socio de seguridad en la construcción que se ubica en la intersección entre la edificación y las operaciones es quien está mejor equipado para crear ese entorno.

    Este socio posee el conocimiento institucional sobre el avance de la obra, el historial de incidentes de seguridad y las áreas que requieren protección adicional. Ha colaborado con los equipos de construcción para cumplir con las expectativas de seguridad del cliente y ha preparado el sitio para las entregas operativas. En pocas palabras, el socio de seguridad conoce el lugar por dentro y por fuera.

    Sin embargo, el socio que protege la edificación del sitio no siempre es el mismo que resguarda las operaciones futuras. En estos casos, se pueden generar vacíos de cobertura de forma inadvertida. Por ejemplo, es posible que los guardias de la obra hayan realizado patrullajes adicionales en el extremo norte del perímetro porque algunos ladrones intentaron vulnerar esa zona. ¿Podrá el nuevo equipo de operaciones proteger esa área de la misma manera?

    Reaprender las necesidades de las instalaciones, restablecer las relaciones con el cliente y reconstruir los protocolos operativos no son tareas sencillas. Ese es un trabajo que el socio de seguridad de la fase de construcción ya completó y que puede aprovechar para ayudar a los propietarios a generar un impacto positivo a largo plazo en la seguridad operativa.

    Las transiciones de seguridad fluidas ayudan a entregar un valor duradero

    Una transición exitosa requiere de un socio capaz de vincular una seguridad de construcción eficiente y sin contratiempos con operaciones seguras y resguardadas. La seguridad en la construcción se enfoca en reducir los riesgos en el sitio y los peligros operativos, gestionar el flujo de contratistas y visitantes, y disuadir el robo mediante patrullajes.

    Por su parte, la seguridad operativa sigue necesitando la protección física del inmueble, pero prioriza nuevas amenazas y riesgos. Estos pueden variar y suelen ser específicos de cada industria o tipo de sitio. Por ejemplo:

    • Guardias de seguridad especializados en el sector salud apoyan al personal médico monitoreando entradas, aplicando políticas de visitantes y resguardando áreas restringidas como Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), quirófanos y farmacias.
    • En instalaciones logísticas, los guardias capacitados en el procesamiento de transportes y la revisión de empleados ayudan a gestionar accesos, reducir pérdidas y mejorar la seguridad de la fuerza laboral, manteniendo al mismo tiempo el flujo del tráfico.
    • En el sector de bienes raíces comerciales, la seguridad equilibra el control de accesos en todo el edificio con una presencia visible y orientada al servicio al cliente en lobbies y espacios compartidos.
    • En los centros de datos, los guardias de seguridad mantienen un control de acceso estricto hasta las áreas de racks de servidores, realizando patrullajes y monitoreos que ayudan a proteger el tiempo de actividad. 

    El socio de seguridad adecuado puede proteger estos y otros entornos al aportar un sólido equipo de expertos y guardias de seguridad capacitados especialmente, quienes comprenden los desafíos, amenazas y exigencias únicas de estas industrias. También ayudan a las organizaciones a anticiparse, utilizando su experiencia y tecnología para crear estrategias de seguridad proactivas que aborden los problemas antes de que se presenten.

    La seguridad comienza en la obra, pero su valor se multiplica a medida que la construcción se convierte en una instalación operativa. Un socio de seguridad capaz de gestionar ese cambio ayuda a los contratistas generales a aportar mayor valor a sus contratos, al tiempo que cumple los objetivos de los propietarios para lograr aperturas seguras.

    La continuidad de la seguridad comienza cuando inicia la construcción

    Tanto los contratistas generales como los propietarios de las instalaciones desean un inmueble seguro desde el principio. Lograr ese nivel de seguridad a menudo requiere programas respaldados por conocimiento institucional y experiencia específica por industria y sitio.

    Los socios sólidos de seguridad en la construcción utilizan su conocimiento del lugar para tender un puente entre la fase de edificación y la de operaciones, sin dejar pasar una puerta trabada o una grieta en la cerca. A medida que las necesidades de seguridad crecen y cambian durante la construcción y las operaciones diarias, el socio adecuado puede escalar sus servicios y brindar guardias especializados listos para proteger las instalaciones de las amenazas y desafíos que enfrentan.

    La planificación de la continuidad de la seguridad no debe esperar hasta que se abran las puertas de la nueva instalación. Comienza desde que las palas tocan la tierra con un socio listo para elevar el valor de la seguridad tanto para los contratistas como para los propietarios de los inmuebles.