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    Cómo la innovación genera mejores resultados de seguridad para los clientes

    La innovación está transformando la manera en que los programas de seguridad se diseñan, implementan y mejoran. A medida que los riesgos se vuelven más complejos y las expectativas de los clientes aumentan, la seguridad impulsada por tecnología se convierte en un paso clave hacia la innovación digital. Esto ayuda a las empresas a dejar atrás los modelos reactivos para avanzar hacia programas más inteligentes, adaptables y mejor alineados con los resultados del negocio.

    En este artículo, Connor Nash, gerente de programas digitales, y Lauren Castellano, vicepresidenta de gestión de producto e innovación, comparten cómo las herramientas digitales, el análisis de datos y el diseño centrado en las personas están redefiniendo los servicios de seguridad modernos, y qué deben considerar los líderes para prepararse para el futuro. 

     

    La seguridad y las expectativas están cambiando

    Cuando pensamos en seguridad corporativa, suelen venirnos a la mente imágenes conocidas: un guardia en una caseta controlando el acceso o un oficial haciendo rondines con juego de llaves. Durante décadas, ese modelo funcionó. La seguridad se definía por estar visible y reaccionar.

    Como señala Connor Nash, confiar hoy en ese enfoque puede causar problemas. “Las empresas veían la seguridad como un servicio básico, pero al avanzar en esta década, depender de este modelo viejo está creando un cuello de botella peligroso”.

    Podemos comparar esto con la evolución del entretenimiento en casa. Cuando pasamos del VHS al streaming en 4K, los proveedores de internet no dijeron: “Buena suerte viendo eso con tu línea telefónica”. La infraestructura tuvo que cambiar para soportar el contenido. Si intentas ver una película en alta definición con una conexión vieja, no tendrás una buena experiencia. De igual forma, la tecnología y la infraestructura de seguridad tuvieron que evolucionar para cumplir con las nuevas expectativas.

    La seguridad enfrenta hoy un reto similar

    Las empresas modernas enfrentan lo que Connor llama “amenazas 4K”: riesgos físicos y digitales que cambian rápido y están conectados. Aunque la industria ya tiene “herramientas de datos 4K” para detectar estos riesgos, muchas organizaciones siguen intentando gestionarlos con procesos manuales obsoletos. Por ejemplo, tener un guardia sin capacitación en datos o aislados del panorama general hace que el sistema falle. Esto resalta la importancia de capacitar a los profesionales de seguridad para que evolucionen junto con la tecnología.

    Por otro lado, los clientes ya no quieren actividad solo por tenerla. Buscan transparencia, resultados medibles y programas que crezcan al ritmo de sus operaciones. La transformación digital está cambiando todo: desde sistemas integrados hasta información en tiempo real, modificando cómo los equipos de seguridad operan y responden.

    Qué significa realmente “diseñado para el mañana”

    En lugar de intentar adivinar el futuro, Connor sostiene que la seguridad moderna debe diseñarse como una base adaptable. Lo compara con la diferencia entre un celular básico antiguo y un smartphone. El celular antiguo era un producto terminado que no cambiaba. Un smartphone, en cambio, es una plataforma que se actualiza, incorpora nuevas aplicaciones y mejora todo el tiempo.

    Los programas de seguridad modernos deben funcionar de la misma manera. Necesitan una infraestructura (tanto humana como digital) que pueda absorber nuevos datos, adaptarse a nuevos riesgos y evolucionar sin empezar desde cero.

    “No se puede simplemente actualizar la cámara e ignorar al guardia”, afirma Connor. “La tecnología y el elemento humano deben evolucionar juntos. Los datos hacen al oficial más inteligente, y el guardia aporta contexto a los datos”.

    Un cambio en la forma en que los clientes piensan sobre el riesgo y la tecnología

    Tanto Connor como Lauren observan un cambio fundamental en la manera en que los clientes abordan la seguridad y el riesgo.

    “Un cambio importante es lo mucho más conscientes y comprometidos que están los clientes con la intersección entre seguridad, riesgo y tecnología”, explica Lauren. “Están preguntando de forma proactiva cómo las tecnologías innovadoras y las operaciones habilitadas por IA encajan en su enfoque general de seguridad. Reconocen que estas herramientas desempeñarán un papel no solo en la seguridad, sino también en el crecimiento y la resiliencia de su negocio”.

    Connor describe esta evolución como un alejamiento de lo que él llama el “modelo Ghostbuster”, en el que la seguridad solo se llama después de que algo sale mal.

    “Los clientes están cansados de pagar por la limpieza. Ahora quieren el modelo de ‘pronóstico del tiempo’. Quieren saber que la tormenta se acerca para poder prepararse”.

    En lugar de preguntar cuántos guardias tienen, los clientes preguntan qué les dicen los datos de seguridad sobre desafíos operativos más amplios, desde ineficiencias en los muelles de carga hasta patrones que indican riesgos emergentes. La seguridad ya no se ve como un costo hundido; se está convirtiendo en una fuente de inteligencia empresarial.

    Cómo los programas digitales están transformando las operaciones diarias

    Las herramientas digitales están cambiando no solo lo que ven los equipos de seguridad, sino cómo trabajan. Lauren enfatiza que la transformación digital no es automatizar procesos viejos, sino repensarlos por completo.

    “Las herramientas digitales nos hacen más inteligentes y eficientes. A veces implica invertir un poco más de esfuerzo al inicio para hacer las cosas de forma digital y escalable, en lugar de solo remplazar lo manual. Eso nos obliga a mejorar continuamente nuestra operación”.

    Connor da un ejemplo claro: “La carpeta de procedimientos”.

    “Si entras a un centro de mando, casi seguro encontrarás esa carpeta gruesa en un estante con los procedimientos impresos. Es técnicamente correcta cuando se imprime, pero se vuelve inútil en el momento en que algo cambia. Las herramientas digitales convierten esas instrucciones estáticas en instrucciones dinámicas”.

    En lugar de patrullar un pasillo solo porque el horario lo dice, los guardias reciben instrucciones basadas en anomalías y riesgos en tiempo real. Esto convierte a los guardias de observadores pasivos en elementos activos e informados.

    De las corazonadas al conocimiento y la prevención

    Uno de los resultados más potentes de la seguridad digital es dejar de tomar decisiones basándose solo en la intuición. “La ganancia más grande es el fin de la ‘corazonada”, dice Connor.

    Antes, las decisiones de seguridad se basaban en anécdotas. La seguridad basada en datos cambia eso, pasando del análisis del pasado al conocimiento y, finalmente, a la prevención.

    Por ejemplo, un problema percibido de robos puede deberse en realidad a temas operativos, como puertas que se dejan abiertas en ciertos horarios.

    Los datos revelan la causa real, permitiendo a los líderes corregir el proceso en lugar de simplemente poner más guardias. Esa claridad genera confianza en toda la empresa.

    Superar los retos de la transformación

    A pesar de las herramientas avanzadas, Lauren y Connor son claros: la seguridad sigue siendo fundamentalmente humana.

    “Un error común es pensar que la tecnología elimina al humano. Estas herramientas están para hacer a nuestros equipos más eficaces, no para reemplazarlos”, explica Lauren.

    La tecnología da mejor información y datos confiables. Las personas aportan criterio y toma de decisiones. Los mejores programas unen ambos mundos.

    Connor refuerza esto señalando los restos de modernizarse. A veces las empresas buscan “lo más nuevo” sin tener una base sólida, creando sistemas desconectados. “Hay que estar dispuesto a arrancar el cableado viejo antes de instalar fibra óptica. Es laborioso y no se ve tan impresionante como un robot, pero es la única forma de construir una base que funcione”, afirma Connor.

    Las capacidades que importarán en el futuro

    Mirando hacia adelante, Lauren destaca dos prioridades: conciencia y agilidad.

    “Debemos mantenernos al día con los riesgos para ser más proactivos. La otra pieza clave es tener una operación ágil que se adapte a los cambios. Los riesgos y la tecnología evolucionan muy rápido, así que es vital que nuestro equipo pueda adaptarse. Así nos mantenemos a la vanguardia”.

    Connor añade que el futuro depende de la fusión de datos: eliminar las barreras entre sistemas para crear un verdadero “sistema nervioso central” de la seguridad.

    “Lo que importa no es tener más datos, sino tener contexto”. Cuando los sistemas trabajan juntos, los equipos pueden identificar problemas que de otro modo pasarían desapercibidos.

    De la analítica predictiva a la seguridad invisible

    Tanto Connor como Lauren son optimistas. Connor está entusiasmado con que la analítica predictiva sea algo cotidiano, ayudando a identificar señales de incidentes antes de que crezcan.

    “Esto nos permite pasar de ser bomberos a inspectores de incendios, atendiendo los riesgos antes de que se encienda la chispa”.

    Lauren señala que la tecnología avanzada es cada vez más accesible. “Ya no es solo para las grandes empresas; las organizaciones más pequeñas pueden acceder a herramientas potentes, y eso eleva el nivel de todos”.

    La innovación como base, no como una función

    La innovación en seguridad no se trata de buscar la herramienta de moda. Se trata de construir programas que puedan adaptarse, integrarse y mejorar con el tiempo, sin perder la vista que el factor humano está en el centro.

    Como explican Connor Nash y Lauren Castellano, las organizaciones que adoptan la innovación digital ganan más que eficiencia: ganan conciencia, confianza y la capacidad de adelantarse al riesgo en lugar de solo reaccionar ante él.